1- LEKEITIO y los ADÁN DE YARZA

Antes de la fundación de la villa

Lekeitio se encontraba habitado desde antes de su fundación como villa en 1325; su territorio pertenecía a la Tierra Llana y se regía por el Fuero de Vizcaya. Contaba ya con una iglesia que, por ser propiedad de caballeros diviseros (patronos laicos), se la denominaba monasterio; iglesia que según una descripción anónima de la villa de Lekeitio, había sido consagrada en 1289.
El término monasterio, utilizado en la Alta Edad Media, define un núcleo de población, está dotado de términos delimitados, cuenta con parroquianos que explotan el territorio y sus recursos, de lo cual se generan rentas denominadas diezmos. De esta manera, el monasterio, se convirtió en una forma de organización administrativa y civil del territorio. Así, en el momento de creación de las villas, el territorio vizcaíno se encontraba organizado en monasterios, a cuyos templos habían sido agregadas tierras, propiedades y casas dezmeras.
A un monasterio no se agregaba solamente un territorio, sino también los feligreses que se avecindaban en él y contribuían con sus décimas, formando una parroquia que, al compartir los oficios divinos, la recepción de los sacramentos y el pago del diezmo en el mismo monasterio, adquirió conciencia de familia espiritual, convirtiéndose así el monasterio en referente de la identidad colectiva.
El monasterio de Lekeitio era propiedad de los linajes Adán de Yarza y Arteaga, los cuales se habrían hecho con la propiedad de este de varias maneras posibles: a) Por fundación: construyendo a sus expensas un monasterio en terrenos de su propiedad o cerca de sus solares, o por ser herederos del linaje fundador; b) Por merced: en pago por los servicios prestados al rey de Castilla; c) Por encomienda: una comunidad de vecinos, campesinos o pescadores, que se encomendaba a un señor buscando su protección, cediéndole a cambio el único bien que poseía, el monasterio; d) Apoderándose por la fuerza de iglesias construidas por comunidades de vecinos, campesinos o pescadores; e) Por usurpación: un señor se queda para siempre con los beneficios de un monasterio que se le ha cedido por encomienda o por merced real; f) Por compra o trueque  con el heredero del linaje fundador.
En el caso de Lekeitio es más probable que, el monasterio, fuese construido por los dos linajes citados, por ser estos adversarios fronterizos; repartiéndose así los diezmos que entregaban los pescadores y los labradores de su entorno.
El de Arteaga dominaba en el territorio que comprendía las anteiglesias de Arteaga, Forua, Mundaka, Pedernales (Sukarrieta), Arratzu, Gabika, Ea, Natxitua, Murelaga, Nabarniz, Etxano, Gorozica, Kanala, Akorda y Gamiz, después de 1325 dominaría también en Ibarrangelu y Arbatzegi.
El de Yarza extendía su área de influencia desde la frontera con Berriatua hasta Ea, dominando en la villa de Lekeitio y las anteiglesias de Mendexa, Amoroto, Gizaburuaga, Ispaster, Bedarona, Ereño, Ea, Natxitua y Akorda, así como a partir de 1325 lo haría en Ibarrangelu y Arbatzegi a medias con el de Arteaga.
El linaje de Adán de Yarza es originario de Lekeitio, donde tuvo su casa solar desde antes de la consagración del monasterio de Santa María en 1289, representado por la torre de Yarza; la mencionada torre se hallaba junto al puerto, en el lugar que hoy día ocupa el edificio del bar Marina.
Ambos linajes se encontraron y pelearon en muchas ocasiones por el territorio fronterizo entre Ereño e Ibarrangelu. Por lo cual cabe concluir que, Santa María de Lekeitio, fuese una especie de reparto de diezmos entre adversarios fronterizos; como lo hicieron en el territorio de los Arteaga con las iglesias de Ibarrangelu, Ea y Akorda.
Por el otro lado del área de influencia del linaje de Yarza, este tenía por adversario a los Aranzibia, el linaje de Berriatua.
En la Edad Media, todos los monasterios e iglesias, recaudaban diezmos de los labradores y/o pescadores de su jurisdicción.
Los caballeros diviseros o patronos laicos propietarios de monasterios, además de quedarse con los diezmos que se recaudaban en estos, tenían en ellos ciertos derechos denominados preeminencias, por medio de las cuales ejercían el derecho de posesión: a) derecho de presentación de clérigos, según el cual elegían a los clérigos que se encargarían de celebrar los oficios divinos, eligiendo siempre para este cargo a familiares de los patronos; b) derecho de preferencia: en las procesiones, en ser recibidos por los clérigos en la puerta de la iglesia, en las ofrendas (agua bendita, incienso, candelas o pan); c) derecho de preeminencia de asiento, consistía en la posesión del asiento más cercano al presbiterio en el lado del evangelio, ningún otro asiento podía destacar más que el del patrón; d) derecho de tumba y sepultura, podían enterrar en el presbiterio o lo más cerca de este, siempre en tumba o sepultura más destacada que el resto de feligreses; e) derecho a colocar sus escudos de armas en diversas partes del monasterio: presbiterio, arcos, entrada etc.
Antes de su fundación como villa, Lekeitio, contaría con una muralla no muy alta que cercaría la zona comprendida por las actuales calles Santo Domingo, Gerrikabeitia, Abaroa y plaza de Gamarra. Por los tramos de muralla que se conservan hoy día y la forma semicircular de las calles podemos suponer que, la mencionada muralla, constaría de tres portales: Elexatea, Gamarra y otro en la confluencia de las actuales calles Gerrikabeitia y Dendari; quedando el monasterio de Santa María en el interior de esta cerca.
Además de la de Adán de Yarza, denominada también torre de Hondarça en la fuentes documentales, antes de la fundación de la villa existían varias casas solares con armas y apellido, de notorios caballeros, como son las de: Zareca, Urquiça, Arteyta, Guçurmendia, Hormaegi, las dos torres de Uriarte, las dos de Licona, las de Portupin y torre de Polaver. La torre de Yarza, perteneciente a los Adán de Yarza, se encontraba en el solar que hoy día ocupa el edificio del bar Marina en la calle Arranegi.
Mª Díaz de Haro, para llevar a cabo la fundación de una villa en Lekeitio, necesitaba tener de antemano un monasterio de su propiedad en la población para donárselo a la villa en el momento de la fundación.  Para ello cambió sus monasterios de Ibarrangelu y Arbatzegi por el de Santa María de Lekeitio, del que eran propietarios los linajes de Adán de Yarza y Arteaga.
En varias ocasiones se habían fundado villas en lugares en los que no existía iglesia de antemano, haciendo constar en la carta de fundación de la villa que se debía construir una iglesia en dicho lugar.
También había otra razón para el cambio de monasterios que la señora de Bizkaia hizo con los dos linajes citados: una de las razones de la población para la creación de las villas era el escapar de los abusos señoriales de los Parientes Mayores, por lo que ninguna villa tuvo un monasterio señorial dentro de su recinto en el momento de la fundación.
Con la fundación de la villa de Lekeitio, María Díaz de Haro, dotó a la iglesia de Santa María con la jurisdicción sobre las anteiglesias de Mendexa, Ispaster, Bedarona, Gizaburuaga y Amoroto, las cuales formaron desde entonces parte de la parroquia de Santa María, y en ella contribuían con los diezmos de sus cosechas y ganados. A este territorio jurisdiccional que formaban el monasterio de Santa María y sus anexas se le denominaba Arciprestazgo de Lekeitio.
A partir de la fundación, el patronato de la iglesia de Santa María estuvo en manos del concejo de la villa. De los diezmos que generaban sus parroquianos correspondían 2/3 a la villa, por concesión de Mª Díaz de Haro, y la tercera parte restante a la Señora de Bizkaia.
El oficio de preboste de la villa de Lekeitio y la tercera parte de los diezmos de la iglesia de Santa María, fueron cedidos en el siglo XIV por merced real, independientemente y en diferentes fechas, a los solares de Yarza y Zubieta por los servicios prestados al Señor de Bizkaia en diferentes épocas.

Iñaki Madariaga Valle

NOTAS



Caballero divisero: Eran diviseros aquellos hidalgos que por descender del primer señor que hizo hereditaria una benefactoría (solar, título), tenían en ella ciertos derechos hereditarios denominados divisas.
Divisa: Por divisa se entendía la parte que correspondía a cada copartícipe de la herencia paterna o familiar.
Iglesia Propia: Iglesia propiedad de un señor laico, ya sea por ser construida y fundada por dicho señor; por haberla recibido por merced real; por haberse apoderado este de ella por la fuerza; por encomienda o por usurpación.
Patrono laico: Propietario no eclesiástico de un monasterio o iglesia. Se denominó de esta forma a los caballeros diviseros a partir del siglo XIV.
Monasterio: Los propietarios laicos, para los cuales sus iglesias eran una propiedad privada, sobre la que las autoridades eclesiásticas no deberían tener jurisdicción alguna, denominaron a sus iglesias monasterios, ya que monasterios y abadías no estaban sujetas a la autoridad episcopal.


Arciprestazgo de Lekeitio